¿Las IA serán nuestras mejores maestras?

¿Las IA serán nuestras mejores maestras?

🔙🔜 No dejes de ver todo el ciclo para que complementes las ideas de este artículo.

Para que contextualices adecuadamente esta sexta parte es necesario que primero hayas mirado el vídeo y los capítulos anteriores. Puedes ir directamente haciendo clic en los números: 1234, 56, 7.

En la séptima parte, revisamos una de las principales áreas donde la IA puede generar mayores avances, pero a la vez mayor controversia, por las repercusiones sociales, laborales y políticas. Se trata de cómo impactará el mundo del trabajo, el mercado laboral, la IA. ¿Implicará millones de despidos? ¿Puestos estratégicos podrán ser reemplazados por bots? ¿Permitirá que la humanidad reaccione y cree nuevas fuentes de trabajo donde el desempeño de los humanos sea imprescindible y revierta el ciclo de destrucción de empleo? ¿Mejorará la productividad y la competitividad a costa del sufrimiento de la misma sociedad que las empresas pretenden servir?

En esta octava entrega, damos un paso más y el documental de IBM y Discovery, nos muestra cómo la IA está experimentando para emular las diversas formas de aprendizaje del ser humano. Ya hemos tocado el tema del aprendizaje de las máquinas, pero ahora vamos un poco más allá, y es dónde confluyen el aprendizaje automático de las la IA y los modelos educativos para los seres humanos desde el jardín de infancia. Como siempre, en todo este ciclo son más las preguntas que las respuestas.

Hay una pregunta muy emotiva que suele salir en reuniones de empresa, familiares o en algún seminario de motivación y es ¿Qué maestro te marcó en la vida? Las respuestas suelen ir desde la aspiración hasta el desprecio. La pregunta en unos años será ¿Qué aplicación te ha marcado en la vida? ¿Qué inteligencia artificial ha sido la que te ha inspirado en la vida?

La educación ha estado caracterizada por ejercicios masivos, llamado industrial, porque consiste básicamente en meter a nuestras hijas e hijos en un edificio, donde hay unas personas que están preparadas para formarnos en un tipo de materias que posteriormente facilitaran que el ciclo industrial o empresarial no se detenga. Vamos, digamos las cosas por su nombre. No enviamos a nuestra prole a los centros educativos, de pequeños por lo menos, a que expresen libremente su personalidad y exploren las potencialidades de su singularidad.

Ahora tu puedes pensar que esto es más así que hace unos años, pero lo cierto es que todas las escuelas a parte de una labor informativa (¿Quién y bajo qué criterio se escogen los contenidos?) se ejerce una labor formativa (Deben ser buenas personas para que se adapten a una sociedad llena de buenas personas). La escuela es la encargada de complementar (y en muchos casos es la principal responsable) el proceso de socialización y educación de las familias. Esto es, de transmitir los valores, costumbres y modos de producción de la cultura.

Ahora, uno de los avances en los modelos educativos es personalizar el proceso de aprendizaje. Cómo adaptar la información, la pedagogía, la didáctica y las metodologías de enseñanza a cada persona en particular. Y aquí es donde la IA hace su entrada triunfal.

La educación personalizada es un privilegio de las personas con posibilidades económicas. Pensar en un ratio de un profesor por cada 5 alumnos es imposible en economías familiares, incluso de clase media alta hacia abajo. Así que el modelo es un docente por cada 30, 40 personas. Más debajo de esa cifra, ya solo por la cifra, la calidad de la educación mejora.

Un programa personalizado de educación

Ahora piensa, ¿Y si no tuviéramos que depender de una persona física (un maestro) para elaborar un perfil específico de la manera que mi hija e hijo aprende, y pudiéramos adaptar todo el conocimiento y la metodología a sus características particulares, desarrollando al máximo sus capacidades?

¿Y si además de conseguir una personalización de la educación puedes hacerlo en todos los estratos sociales, ayudando de paso a estrechar la brecha entre ricos y pobres?

¿Y si además pudiéramos elaborar material audiovisual mucho más atractivo y potente que se conecte con las recomendaciones pedagógicas y didácticas de la neurociencia para que el proceso educativo sea no solo pertinente sino hiper-atractivo?

Nuestras hijas e hijos: Objetivo IA

El gran objetivo (¿altruista?) en la aplicación de la IA a los procesos de aprendizaje son por supuesto nuestras hijas e hijos.

¿Querrá un padre, una madre, un maestro, ayuda para hacer más eficiente y efectiva su labor educativa y de paso permitirse una administración del tiempo que le facilite no estar permanentemente estresado por su labor?

Por supuesto que sí. Solo un tonto no lo querría. Pero como todo lo que tiene que ver con la IA. ¿Cuál será el costo de esta comodidad? ¿Cuál será el precio que tendremos que pagar, que estamos pagando, cuando cualquier aplicación de un dispositivo es potencialmente más influyente sobre nuestra descendencia que nosotros mismos?

Y además, el problema de los sesgos culturales no se resuelve del todo. ¿Quién determina qué contenidos deben llevar estas aplicaciones? ¿Qué mensajes se están transmitiendo de tal forma que nuestra prole la acepta sin chistar, como algo natural, como el “deber ser” de las cosas?

Niñas y niños “superdotados”

Leer a edades más tempranas de las habituales, hacer cálculos matemáticos con apenas un palmo de altura, resolver problemas de cierta complejidad, nos está dando la sensación de que la infancia actual es más dotada en inteligencias computacionales que las generaciones anteriores. Esto no es nuevo, cada generación “parece” más inteligente que la anterior (hasta que va y vota…jajaja, una licencia humorística).

Los y las menores de altas capacidades eran la excepción hace unas décadas. Ahora, cada ve son más. ¿Gracias a las nuevas tecnologías? Casi todos hemos visto cómo algunos bebés, aún sin saber hablar son capaces de desempeñarse mejor que un adulto ante una pantalla táctil.

¿Qué significará para nuestras relaciones familiares, que nuestras hijas e hijos nos miren con cierto desprecio condescendiente por lo poco avanzados que estamos en ciertas cuestiones?

¿Qué está significando para docentes que tengan que refutar y aclarar en clases informaciones que aparecen en internet? O simplemente aceptar que sus conocimientos como profesores no están tan actualizados como la información en tiempo real.

¿Cómo afectará el avance de las capacidades humanas, gracias a la IA, con respecto a la autoridad en las familias y en las aulas?

“Puedes tener un robot que te ayude con tu tarea”

Los asistentes inteligentes pueden interactuar con nuestras niñas y niños. Podrán diseñar (si aprenden programación y robótica) a crear bots que les hagan las actividades.

¿Qué información recopilará el asistente con respecto a los gustos y la personalidad de nuestras pequeñas y pequeños?

¿A dónde va esa información?

¿Qué se hace o se hará con ella?

Las tutorías privadas

Más allá de la primera infancia… ¿Qué tan buen estudiante serías si pudieras contar con un tutor personal que te ayudara a analizar mejor, a recopilar mejor los datos, a adelantarte parte o todo del engorroso trabajo de la investigación bibliográfica, que te advirtiera de que estás procrastinando, de los tiempos en que tienes que entregar diversas obligaciones, que analizara tu personalidad para evadir los rasgos que te impiden ser más eficiente?

Pues justo eso y más es lo que ofrecen las IA. La posibilidad de tener un tutor privado que sea quien te marque los ritmos, te facilite las tareas de búsqueda y análisis de la información, te acompañe “amorosamente” para que seas la mejor versión de estudiante que puedas ser. 

Si tienes mucho dinero puedes pagarte u tutor por cada asignatura que veas en tu universidad o en tu especialización. Pero para las Instituciones Educativas es muy costoso tener un ejército de tutores que puedan ofrecer tal contacto personalizado. Con las IA, este problema no existe.

En el video, el asistente Watson de IBM y Pearson, te buscan la información, te la analizan y te hacen un test para que asimiles lo importante, en lugar de que tengas que hacer este trabajo “tedioso” de leer y tú mismo intentar adivinar cuál es la información central y cuál es la de relleno. Casi todos los que hemos estudiado materias no técnicas, ni matemáticas, sino de ciencias sociales por ejemplo, nos vemos ante el escenario de leer extensos documentos tratando de adivinar por dónde saldrá el profesor con sus preguntas. Pues bien, un asistente personal de estudio puede minimizarte esto en un gran porcentaje, por ahora y en el futuro casi en el 100%.

Digo esto, porque siguiendo con esta lógica los profesores y profesoras serán reemplazados por IA que dialogarán con nuestros asistentes virtuales y “consensuarán” cuál es la información necesaria y suficiente para cerebros tan poco desarrollados como nosotros. Puede que esté exagerando. ¿Y qué? Si exagero y esto nunca sucediera será una decepción sobre el potencial desarrollo de las IA. Pero si por el contrario, me quedo corto ¿Qué implicaciones tendrá para el mundo universitario y por tanto para la vida en general, que el conocimiento sea impartido a través de bots, sea recibido a través de bots y que nosotros solo tengamos un extracto feliz de todo ese volumen de información?

Posibilidades infinitas

Visto así, las posibilidades de un asistente de IA para el aprendizaje de los seres humanos son inimaginables. Lo que hemos comentado hasta aquí tiene que ver con los procesos educativos “regulares”. Pero ¿Qué pasa con la ayuda que podrían dar las IA a personas con funcionalidades diferentes, para quienes los sistemas tradicionales de educación no están adaptados? Por ejemplo, personas con características “leves” de desviación con respecto a la “norma” como personas con problemas de aprendizaje, dislexias, dislalias, discalculias, hasta personas con características diferenciadoras más acuciantes como personas dentro del espectro autista, con síndrome de Down, TDAH, parálisis cerebral, sordera, ceguera.

Está claro que el potencial de ayuda de las IA para personas con diversidad funcional es muy esperanzador.

Empatía y apoyo emocional

Si aún no lo has deducido, el video nos muestra un futuro (que ya está aquí por cierto), donde las máquinas sientan empatía por nosotros y puedan adaptar su asistencia a partir del estado emocional en que nos encontremos, probablemente mejor que un amigo o algún familiar.

No solo tendremos un asistente de estudio que nos ayude a alcanzar nuestro máximo potencial sino un “amigo”, “un terapeuta”, que nos entiende mejor que cualquiera.

Comparte tus impresiones.

¿Estarías dispuesto(a) a usar un asistente con IA para aprender más y mejor sin el esfuerzo que esto supone por las vías tradicionales?

¿Estás preparado(a) para ir quitando de la ecuación del proceso de educación y aprendizaje la figura de maestras y profesores?

Deja un comentario

Cerrar menú