¿Qué tan cuerdos están los psicólogos y las psicólogas?

Personas de fotografía diseñado por Pressfoto - Freepik.comTal vez uno de los comentarios más frecuentes a los que tenemos que hacer frente l@s psicólog@s es que como lo somos, por fuerza, muchos de los problemas humanos, justo aquellos que atendemos, no los padecemos. Se espera que un(a) psicólogo(a) sea muy cuerdo, coherente con sus emociones y sentimientos, capaz de resolver casi cualquier problema, excelente padre de familia, inmejorable trabajador, que no albergue en su interior malas intenciones injustificadas, que sea una maravillosa pareja y en general que despliegue una serie de habilidades y cualidades personales dignas de una persona que ha estudiado precisamente los entresijos de la “psique” humana.

El asunto podría resolverse fácilmente diciendo frases de cajón, que en general funcionan bastante bien, como; “¡hombre, es que también somos humanos!”, o “es que primero fui ser humano antes de ser psicólog@”, o “…ya sabes… la psicología no se puede (debe, tiene) que aplicar con uno mismo ni con nuestra familia.

Así que al parecer tenemos una ciertas explicaciones, más o menos lógicas, que explican el por qué pueden estar tan “locos” como las personas que pretenden ayudar o pueden tener síntomas de trastornos psicológicos igual o más graves que aquellos que pretende ayudar a “curar” o cambiar en sus pacientes.

El asunto remite a dos preguntas: ¿Para qué nos hicimos psicólog@s? y ¿no se parece esta situación a preguntarle a los médicos si no se enferman o a los sexólogos si no tienen problemas sexuales o si son buenos amantes?

En el mundo del fútbol hay difundida en algunos sectores que sólo se puede ser buen técnico si por lo menos se fue jugador (profesionalmente, se infiere). Y así con muchos otros deportes, pero es sabido que han aparecido a la largo de la historia muchos buenos técnicos que eran sólo “estudiosos” de ese deporte y sólo alcanzaron un estatus de aficionados cuando lo han practicado directamente.

De manera que esto ya abre una brecha entre los partidarios de las diferentes respuestas a ¿qué tan cuerdo están l@spsicólog@s?.Podemos estudiar alguna disciplina como algo que le “vamos a aplicar” a otros o necesariamente lo que estudiamos nos involucra de tal forma que no se puede estar al margen del autoanálisis?

Cordura Psicólogos 2Si nos atenemos a la evidencias está claro que hay psicólog@s que son “muy humanos”. O sea, están cargados de esas cualidades humanas que justamente uno se va a tratar a donde ellos y ellas. He escuchado a colegas referirse a otros como “fastidiosos”, “hipócritas”, “resentidos”, “malos comunicadores”, “déspotas” y un largo etc. He escuchado comentarios de muchas personas que dicen, ¡”bueeeeno, si ese es el psicólogo ¿qué podemos esperar del resto…?!

En las entrevistas iniciales a l@s estudiantes de psicología cuando comienzan la carrera se les pregunta por qué han elegido esta disciplina, las respuestas se dividen en dos grandes bloques: Para ayudar a las demás personas (por vocación, por sentido de solidaridad, por que se ha tenido habilidad para ayudar a lso demás, etc.) y para ayudarse a sí mismo (entender por qué somos como somos, autoconocimiento, para ser mejor persona, etc.).

De manera que tenemos algunas evidencias que nos ayudarán a dar luz a la respuesta a la pregunta de este artículo. Por un lado al parecer es posible estudiar algo para aplicarse a los demás y dejar a quien lo aplica al margen, o por lo menos, poco implicado. (Tengo una consultante que tiene una tienda esotérica y no cree en nada de lo que vende). Y por otro lado es verdad que somos seres humanos y por tanto somos susceptibles de padecer los mismos trastornos que otras personas.

Como en casi todas las cosas, cada uno podrá sacar sus propias conclusiones ya que este asunto puede ser bastante complejo si además le sumamos los distintos enfoques epistemológicos y prácticos, las características personales, las expectativas de vida de cada psicólog@ y las mismas expectativas sociales a las que debemos hacer frente por haber escogido esta profesión (Por ejemplo, ¿es posible que un matrimonio de psicólogos funcione o un matrimonio de psicólogos debe ser como el paraíso de la estabilidad emocional y el equilibrio? Hummm, aquí también habría mucho que decir).

Cordura Psicólogos 3El tema no lo vamos a resolver totalmente aquí. Asì que dejaremos el asunto en una posición intermedia. Creo que no se les debe exigir a l@spsicólog@s que sean mejores humanos que los demás, pero creo que existe cierto nivel de irresponsabilidad y falta de criterio en aquell@spsicólog@s cuando no aplicamos algunas de las herramientas y conocimientos que tenemos a nuestra mano para mejorarnos no sólo como profesionales sino como personas, incluyendo por supuesto los diferentes roles que nos toca vivir, padres, hijos, parejas, jef@s, compañer@s de trabajo.

Tenemos elementos para estar menos “locos” que los demás, pero puede parecerse a como cuando tenemos un martillo: lo podemos tener para engrosar el desorden en nuestros cuartos útiles (o trasteros), para clavar clavos, o para matar a otra persona.

Mira este chiste que hemos encontrado en la red.

Un hombre conoce a una psicóloga en una fiesta… El flechazo es inmediato. 

Y tras la charla habitual el consigue llevarla a su departamento.
Copas van, caricias vienen y finalmente el inicia un avance, es fogoso. 

Ven para acá, déjame besarte el cuello… 

ELLA: Que libidinoso estás hoy! 

EL: Es que eres una belleza y me vuelves loco, mi potra! 

ELLA: ¿Potra? Te gusta copular con equinos? …Zoofilico!
EL: no. Es una forma de decir que estás buenísima,….mamita. 

ELLA: ¿Mamita?
Acaso me estás usando para resolver tu complejo de edipo. 

EL: Quiero decir que me encantas, que eres Divina. 

ELLA: ¿Divina?… Tienes fijaciones religiosas?, para que sepas, la idealización o endiosamiento de la pareja es un claro síntoma neurótico. 

EL: ¡Basta! Me tienes harto con tu mierda psicologísta! 

ELLA: ¿Mierda? Así que tu fijación es en la etapa anal, eh…Sodomita?
EL: ¡Cortá, corta por favor!
ELLA: ¿Cortá?, ¿entonces estás inseguro de tu pene?, ¿es eso?
EL: ¡Si sigues con esto te juro que te pego!
ELLA: Tenía razón, desde el principio sospeché que eras un sádico. 
EL: (LLORIQUEANDO) ¡Basta! ¡Te lo ruego! ¡No me vuelvas loco!
ELLA: Hmm… Y también masoquista, muy típico. 

EL:(AGARRÁNDOLA DEL CUELLO) ¡Me tienes podrido! ¡Te voy a matar! 

ELLA: Agghh… Y…encima… psicópata… Agghhg…
EL: (SOLTÁNDOLA) ¡No me persigas más con todo ese palabrerío!
¡Por favor, no me persigas más!
ELLA: Entiendo… Paranoico y con delirio de persecución…
EL: ¡No! ¡No! ¡lárgate! ¡Prefiero estar solo! ¡Prefiero estar solo! 
ELLA: ¿Sólo?, entonces…. ¡tus problemas principales son la masturbación y el Autoerotismo! 

EL: ¡Socorroooooo! ¡Policía! ¡Policíaaaaaaa! 

ELLA: ¿Era eso?, ¡querías un tipo vestido de policía? Y diste todas estas vueltas para decirme que eres maricón y fetichista..!

P.D.: Tengo la confianza de que este tipo de “profesionales” ya no existan.

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¿Qué piensas tú acerca de los psicólogos?

Persona, Papá, Escritor y Psicólogo ColomboEspañol, Máster en Intervención Estratégica Breve y Experto en Intervención Transcultural. Actualmente reside en Medellín, donde atiende consulta particular y asesora diversas organizaciones

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