¿De qué estamos hablando cuando decimos autoestima?

15263_autoestimaConocer qué es la autoestima, sus componentes e implicaciones para nuestro bienestar personal, se hace necesario para saber por dónde empezar a mejorarla.

A pesar de que ya han pasado más de 30 años desde que se empezó a popularizar el término de autoestima, por allá en los años 60 con el movimiento del desarrollo del potencial humano, con el psicólogo Abraham Maslow y los psicólogos humanistas a la cabeza, el término no pierde su vigor y antes por el contrario muchos especialistas de distintas disciplinas se suman a la lista de personas que reconocen que el “quererse a sí mismo” es un requisito fundamental para alcanzar niveles óptimos de bienestar personal y social.

Pero… ¿qué es la autoestima?

Como su nombre lo dice “auto” significa “sí mismo”, “uno mismo”, “hacia uno mismo” y estima tiene que ver con amor, estimación, querer, aprecio, consideración, cuidado. Así pues, autoestima significa en términos generales “quererse a sí mismo”. Pero, ¿quién es ese uno mismo al que debemos querer? ¿Sabemos realmente quiénes somos? Y es por allí habitualmente por donde debemos empezar. Todo proceso que persiga el bienestar personal a través del aumento en los niveles de autoestima, implica necesariamente por saber y reconocer ¿quien se es? y ¿cómo se es? Para decirlo de una forma más técnica: no es posible aumentar la autoestima sin un proceso constante de autodiagnóstico y autoconocimiento.

El “uno mismo” al que hay que querer: Más allá de lo psicológico

Es evidente que los seres humanos son complejos e inabarcables en su totalidad y que difícilmente se puede decir que se alcanza un conocimiento completo de sí mismo. De igual forma, por esta condición de complejidad, un autodiagnóstico completo es prácticamente imposible. Po esto es que los especialistas en autoestima afirman que es un proceso permanente que nunca acaba pero que en la medida en que se hace aporta nuevas dimensiones acerca de “quién es ese uno mismo al que hay que estimar”. La organización mundial de la salud (OMS) señaló hace más de 25 años que “la salud” era el bienestar bio-psico-social de la persona introduciendo en su momento la condición de integralidad cuando se habla del tema. A estas tres dimensiones se le pueden anexar muchas más como por ejemplo la espiritual que condiciona a miles de millones de personas en el mundo. Así que ese “uno mismo” al que hay que querer no es otro que el ser bio-psico-social-espiritual (BPSE) que somos. Estas dimensiones son interdependientes de tal forma que no podemos decir que nos queremos mucho si atendemos un área y descuidamos otra. Por ejemplo no podemos decir que tenemos una alta autoestima porque nos gusta nuestro estado físico, pero no respetamos ni valoramos nuestras propias ideas.

Niveles de autoestima ¿Alta o baja?

Mientras en el ser humano esté funcionando el instinto de supervivencia y teniendo en cuenta que somos una complejidad BPSE, o sea, mientras estemos vivos, no es posible decir que una persona no tiene autoestima. Hay un nivel básico, probablemente biológico de autoconservación, pero que debe desarrollarse en los bebés, que da muestras de un cuidado primigenio por nosotros mismos. Pero cómo se puede deducir no es suficiente. Entre aumentar los niveles de autoestima desde ese instinto de conservación hasta el sentirse bien consigo mismo estableciendo relaciones sanas y productivas con el entorno, hay un camino largo que está intermediado por la educación, la cultura, las religiones y las mismas construcciones personales de la historia personal. Así que en aras a ser precisos, la recomendación es hablar de bajos y altos niveles de autoestima y por supuesto, con todos los matices intermedios que estos dos umbrales puedan tener.

Componentes de la autoestima

Autoestima 1La literatura sobre el tema se ha encargado de introducir una veintena de términos relacionados con la autoestima, posiblemente como un reconocimiento a que en sí mismo este mecanismo es complejo porque está unido a su vez a la complejidad que es el ser humano.

Autodiagnóstico, autoconocimiento, autorrespeto, autoeficacia, autoesquema, autoconcepto, autoconfianza, autoimagen son sólo algunos de los “autos” que está relacionados con la autoestima.

Y parece lógico ya que si la autoestima es el “quererse a uno mismo”, cualquier área que tenga que ver con el ser humano es susceptible de ser valorada y estimada con el fin de aumentar los niveles de satisfacción personal.

¿Para qué crees que es importante tener una alta autoestima?

Persona, Papá, Escritor y Psicólogo ColomboEspañol, Máster en Intervención Estratégica Breve y Experto en Intervención Transcultural. Actualmente reside en Medellín, donde atiende consulta particular y asesora diversas organizaciones

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