¡Aunque no quieras!: Reclutamiento forzado de niños y niñas – Tercera Parte

Para contextualizar adecuadamente esta reflexión te recomiendo que leas la primera y la segunda parte.

soldier-870376 ¿No deberíamos estar horrorizados ya con que un solo niño o una sola niña, sean forzados bajo cualquier acción o artificio a participar de manera directa o indirecta en un conflicto armado que atenta contra su libre desarrollo y derecho a una vida digna y de oportunidades?

Por supuesto que sí. Hay un cierto consenso internacional acerca de que la niñez, aunque no sea perfecta (¡¡¡oh!!!, cuidado, también son seres humanos) debe sacársele de los juegos de guerra, de dominación, discriminación y cualquier tipo de violencia en que los adultos nos metemos. Creo que a pesar de un incremento en la consciencia y de las acciones para reducir el fenómeno estamos lejos de ver una reducción sustancial de estas cifras. El protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño, también de la ONU, establece explícitamente “sobre la participación de los niños en los conflictos armados, los 18 años como la edad mínima para el reclutamiento obligatorio y exige a los Estados que hagan todo lo posible para evitar que individuos menores de 18 años participen directamente en las hostilidades.” (Protocolos facultativos aquí)

El problema es complejo. Demasiados intereses involucrados, demasiadas dobles morales jugando el papel de dioses. Por mencionar una de ellas: se ha recogido en el acuerdo de cese del conflicto del Gobierno de Santos y las FARC, la no utilización ni reclutamiento de menores de …ATENCIÓN17 años. ¿Qué significa esto, ¿Qué los mayores de 17 son más maduros que los de 16? ¿Qué a pesar de la ley declare que las personas son responsables ante la ley por sí mismas a partir de los 18 son conscientes y están preparados para lo que implica una guerra? ¿No hemos visto hasta la saciedad documentales y películas de personas adultas traumatizadas por las secuelas de las guerras, para que no nos lleve a deducir que no es un asunto de la edad?. No peleemos con esa instrucción legal de los 18 años. Por ley, una joven o un muchacho de 17 años sigue siendo un menor de edad. Hace tiempo los psicólogos y profesionales sociales sabemos que la edad cronológica no se corresponde con la edad psicológica y/o social para actuar de forma responsable y consciente de las responsabilidades de los actos.

Aquí habría mucha tela que cortar ¿no sería la lógica de los derechos humanos que ninguna persona fuera obligada a participar en conflictos en los que no quiere hacerlo? Sí, lo sé, tendríamos que hacer otra larga disertación sobre la “inevitable” necesidad de los ejércitos y del servicio militar obligatorio y sobre las objeciones de consciencia.

Otra causa que desestima la esperanza de soluciones prontas es el hecho de que muchas de ellas pasan por la finalización del conflicto. No sólo estamos lejos de esto, sino que es evidente el empeño de una parte de la humanidad en eternizar las guerras. No olvidemos mencionar que una de las causas de este “forzamiento” también está dado por factores de justicia social. El hecho, como es posible pensar hoy en Colombia, que desaparezcan las guerrillas, no desaparecerán los conflictos. Los barrios populares están infestados de bandas de delincuentes que suman cientos de menores entre sus miembros.

Quisiera mencionar algunos de los compromisos de París para dejar la sensación de que a pesar de la gravedad del tema, algo (otros dirán que mucho) se está haciendo para reducir las cifras de los niños y niñas en conflictos armados.

Permítanme señalar dos de los 20:

war-952967Compromiso 5: A respetar el principio de que es necesario procurar incondicionalmente, en todo momento, la liberación de todos los niños y niñas reclutados o utilizados ilícitamente por fuerzas o grupos armados, incluso durante los conflictos armados, y que las medidas para asegurar la liberación, protección y reinserción de tales niños y niñas no deben depender de un cese del fuego o un acuerdo de paz o cualquier tipo de proceso de liberación o movilización para adultos.

Compromiso 19: A garantizar que se distribuya lo antes posible cualquier tipo de financiación para la protección de la infancia, incluso en ausencia de cualquier proceso oficial de paz y de planificación oficial para el desarme, la desmovilización, la reinserción, y garantizar también que la financiación sigue estando disponible durante el tiempo necesario y para las actividades pertinentes en comunidades que beneficien a una amplia gama de niños y niñas afectados por los conflictos armados, a fin de lograr su integración  o reintegración plena y eficaz en la vida civil

He querido señalar estos dos porque da marco a dos de las acciones vitales en este sentido: la liberación y la prevención. Es fundamental sacar a través de los mecanismos legales y del ejercicio de la ley a los menores que hayan sido reclutados por grupos armados, pero es fundamental trabajar en la prevención del reclutamiento a través de intervenciones de transformación y justicia social que garanticen los plenos derechos de desarrollo a los menores.

No es tarea fácil, pero es una de esas acciones que de conseguirlo, nos reconcilian con la civilidad de los humanos y la esperanza de que en lugar de “ir para atrás”, avanzamos como especie.

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Persona, Papá, Escritor y Psicólogo ColomboEspañol, Máster en Intervención Estratégica Breve y Experto en Intervención Transcultural. Actualmente reside en Medellín, donde atiende consulta particular y asesora diversas organizaciones

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