¡Aunque no quieras!: Reclutamiento forzado de niños y niñas – Primera Parte

boy-709911 Con esta serie de artículos pretendo ser una voz más en el llamado a quienes tengan que escuchar, personas con capacidad de actuación, gobiernos, ONG’s y ciudadanía en general sobre la realidad de los niños y niñas involucrados en los conflictos armados.

Este es uno de esos temas que te rasgan el corazón de lado a lado y te dejan una herida de difícil cicatrización. Es de esos títulos en que toda la combinación te pega un golpe a la consciencia y a la manera en que algunos hemos estado al margen de los conflictos sociales y humanos.

Decir solo reclutamiento de niños y niñas, ya suena algo fuerte, pero pueden significar muchas cosas. Más allá de la terminología militar en las últimas décadas la palabra “reclutamiento” se usa en ambientes de diversa índole: Reclutamiento de personal, reclutamiento para una “buena causa”, reclutamiento deportivo.

“Reclutamiento forzado” ya empieza a chirriar como algo nefasto. “Forzado”, en este contexto significa contra la voluntad de la persona que se recluta, significa un atentado a la libertad de alguien. Aquí los demás ambientes, exceptuando el laboral, donde se utiliza la palabra “reclutamiento” no parece apropiada y lejos de ser utilizada. Es difícil pensar que alguien ha sido reclutado forzosamente para trabajar en un club deportivo, por ejemplo. Sin embargo, otro de los horrores que aún vivimos, es que sí es posible pensar en reclutamiento forzoso para trabajar en empresas. Y, ¡agárrese de los cabellos”, la mayoría de los reclutadores que lo hacen contra la voluntad quienes reclutan, esgrimen argumentos de que lo hacen “por una buena causa”.

Cuando además completamos la expresión de “reclutamiento forzado de niñas y niños” terminamos de configurar una de las más execrables prácticas que principalmente los grupos armados al margen de la ley, han utilizado para engrosar sus filas. Han arrancado a niños y niñas de sus familias, contra su voluntad, violentando su libertad, para ponerlos combatientes en un conflicto que muy posiblemente ni siquiera entienden completamente. Un panorama desolador.

Quitémonos de encima una excusa que algunos actores del conflicto usan de manera, por supuesto, interesada, ideológica y como evidencia de la confusión de lo que significan los derechos humanos:

“Hablándose de niños y niñas que participan en los conflictos armados, no existen reclutamientos no forzados”

  • No vale decir que “los niños y niñas” eran conscientes de a dónde se metían.
  • No vale decir que ellos y ellas escogieron bando.
  • No vale decir que los y las menores, una vez dentro de la organización armada, se quedaron por “voluntad propia”.

humanitarian-aid-939723Este triste realidad hace tiempo ha trascendido las ámbitos locales y hoy se reconoce cómo uno de los puntos fundamentales a erradicar para poder avanzar en el cumplimiento de los derechos humanos y en especial de menores. Esto se pone en evidencia con la creación de la Oficina del Representante Especial del Secretario General para los Niños y los Conflictos Armados de las Naciones Unidas.

Es importante reconocer que esta consciencia en la ONU dio un salto cualitativo a partir de los informes Machel (Graça Machel) por designación del Secretario General de la ONU en su momento (1996) y por el Ministerio de Educación de Mozambique acerca de los efectos devastadores de la guerra en niñas. Este informe dio como resultado una serie de acciones y de compromisos de países que se han señalado en diversas resoluciones a través de los años. Pueden ver la reseña del informe Machel, aquí. En 1997 hubo una primera gran conferencia en Ciudad del Cabo, (El documento se conoce como Principios de Ciudad del Cabo) donde se establecieron instrucciones y directrices al respecto de la participación de menores en conflictos armados.

Uno de los documentos rectores actuales acerca del tema se conoce como “Los Principios de París” de 2007. Aquí puedes ver una consolidados los “Compromisos de París”.

Puedes ir a la segunda parte de esta serie haciendo click aquí.

La invitación es a que lean estos documentos y lo dejamos por acá en esta primera parte. Agradecemos sus opiniones y comentarios.

Persona, Papá, Escritor y Psicólogo ColomboEspañol, Máster en Intervención Estratégica Breve y Experto en Intervención Transcultural. Actualmente reside en Medellín, donde atiende consulta particular y asesora diversas organizaciones

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